jueves, 9 de abril de 2009

Técnicas Para Hacer Una Buena Felación

-El toque de la mariposa: Pasa la lengua por el frenillo rápidamente, si quieres puedes apretar un poco más con la mano que con la boca, procura en todo momento mantener los dientes debajo de los labios para que no rocen la delicada piel del glande.


-La mamada: Para ella puedes sostener el pene dentro de la boca y cerrar los labios sacando todo el aire y presionándolo con la lengua hacia el paladar como cuando se mama, moviendo la lengua arriba y abajo del frenillo.

-Chupar la fruta del mango: Métete la mitad del pene en la boca y chúpalo vigorosamente. También puedes hacerlo sólo con el glande.Cuando notes que la respiración de tu amante se hace más rápida o sus movimientos te indican que esta apunto de orgasmo retrásalo haciendo copa con los dedos y tirando lentamente de los testículos. (Entérate antes porque a algunos hombres no les gusta que les estiren de los testículos).

-Escalofríos deliciosos: Si no has usado condón, porque estás seguro de tu compañero, puedes sacar el pene de tu boca y soplar sobre él, o enfriarte la boca con un cubito de hielo y luego acariciarle con la lengua fría en el frenillo. Si te llenas la boca de coca cola o de gaseosa y luego rocías el pene de tu amante, el notará una sensación chocante, espumosa y deliciosa. Si notas que tiene dificultades para alcanzar el orgasmo, lubrica tu dedo índice y méteselo en el ano, masajeando suavemente su próstata; la notarás porque es como una almohadilla pequeña. También puedes masajearle por encima del vello púbico cuando le notes a punto.

-Tragar semen: Si te gusta tragar el semen, tómalo en la boca y trágalo junto a su oreja le encantara oír como lo haces. Si no te gusta, dile que te avise delicadamente, saca el pene de tu boca y continúa estimulándole con la mano hasta que se produzca la eyaculación.

1 comentario:

dani dijo...

Ojo con lo de meter un dedo en el ano de un hombre que aún muchos lo consideran de homosexuales. A mi me encanta y si lo hacen sin pedirme permiso más aún. Porque a veces a mi me da vergüenza pedirlo, no por lo que piensen sino por si se niegan.